El asfalto en climas templados o fríos, como el de esas regiones, se endurece. Pero en Panamá, donde llueve torrencialmente nueve meses al año y la temperatura siempre es de alrededor de los 30 grados centígrados, el asfalto se convierte en una mermelada, y si a eso le sumamos la humedad, característica más crítica en nuestro país, el resultado es una carretera que no dura más de dos temporadas lluviosas. Entonces, ¿por qué se construyen con asfalto?
Otra de las razones que argumentan los gobiernos, y este no es la excepción, es que resulta más barato, pero no se toma en cuenta el dicho “lo barato sale caro”. El mantenimiento de carreteras con asfalto es mucho más costoso, comparado con una carretera de cemento, porque cada dos años hay que repararla y ¡cuidado que esto es a propósito, para que los empresarios corruptos sigan ganando dinero a costilla del pueblo!
Además, tratando de sumar a su punto de vista, el ministro expuso las deficiencias de la carretera hacia el puente Centenario, que es de cemento y que, ciertamente, fue construida negligentemente, según la SPIA. Por ello recuerdo que cuando en enero de 2009 escribí el artículo “El peor gobierno”, dije que los amigos contratistas del Presidente lo habían perjudicado en las obras que ese gobierno había realizado. Y es que a estos empresarios corruptos no les importa su imagen o prestigio profesional y construyen carreteras, barriadas, edificios, etc. negligentemente (todas se rajan), porque lo único que les interesa es ganar dinero, y si los contratan otra vez en dos años para otra obra, con diferente nombre, mejor.
Claro, si hacemos la comparación con carreteras de cemento construidas, negligentemente, la posición del ministro parecerá válida para los ignorantes. La Prensa debe hacer una investigación exhaustiva para informar quiénes son los propietarios de las compañías que le venden asfalto a estos gobiernos corruptos y decirnos si hay gente de oposición involucrada con gente de gobierno, y si hay entre ellos candidatos a presidente o a otros puestos de elección, creo que habrá sorpresas.
En derecho penal existe la figura de peculado por omisión, que se da cuando alguien deja de hacer su trabajo capazmente y permite que se pierdan los dineros del Estado. Jamás he visto a un procurador o procuradora investigar el peculado por omisión aplicado a este tipo de construcciones que se critican a través de los medios de comunicación; tampoco creo que este Ministerio Público lo vaya a hacer, porque su incapacidad es harto conocida y es una vergüenza nacional.




