Como panameños, nuestra visión debe ser siempre Panamá, la patria, aquella que nos cobija y arropa, que nos da la identidad y el sabor, que nos hace únicos y diferentes. Como panameños debemos siempre ser un equipo en la búsqueda del progreso, de lo que nos hace mejores, de los que nos impulsa a vivir en el terruño con una cada vez mejor calidad de vida. Para esto hay que generar oportunidades, pero oportunidades reales, sin vacilar sin subterfugios.
Como líder del equipo, el Gobierno debe ser un motivador, un guía, no un obstáculo. Debe ser el ente que todos respetemos, que tenga credibilidad, aquella que cuando se pierde debe ser recuperada a toda costa. La población debe tenerle fe y no solo en materia económica, sino en que dice la verdad y hace lo que pregona, y no dar un doble discurso.
Como líder, debe siempre escuchar la crítica, venga de donde venga, porque siempre habrá una enseñanza en ella. También hay que escuchar consejos, los que logran enriquecer nuestra sabiduría. No debe dejarse adular, ya que esto usualmente perjudica, ni rodearse de los falsos amigos, porque estos solo velan por lo propio. Cuando de parte del equipo se alzan voces por todas partes, se debe hacer un alto, reflexionar, enrumbar nuestras energías hacia lo que la mayoría solicita, so pena de perder el liderazgo. Cuando alguien critica, se debe escuchar, cuando muchos critican se debe hacer un alto y redescubrir lo que nos hizo un líder creíble.
Al equipo, a los panameños todos, nos toca siempre estar atentos a que el líder no pierda su razón de ser; lo más valioso que tenemos son nuestros derechos, pero reconociendo nuestras responsabilidades y debemos luchar, sin vacilar, por lo que creemos. Panamá, un Panamá próspero es la visión que debemos tener, siempre en la búsqueda de las mejores condiciones de vida para cada uno de los que aquí vivimos. Seamos líderes todos y cada uno de nosotros, desde lo más recóndito de nuestra geografía, la empresa más pequeña o la comunidad más apartada, hasta los más estudiados o emprendedores, de tal forma que nuestro liderazgo sea reconocido, escuchado. Solo así podremos pretender lograr ser igualmente escuchados.
Seamos líderes y parte del equipo, Panamá lo merece.




