"Cuando un fumador saque su paquete de cigarrillos, éste ya no será un anuncio móvil", apuntaron ambas funcionarias.
Las firmas tabacaleras British American Tobacco, Philip Morris International, Imperial Tobacco y Japan Tobacco International expresaron preocupación de que la ley siente un precedente global con potencial de mermar miles de millones de dólares al valor de sus marcas.
Las empresas habían impugnado las nuevas normativas con el argumento de que éstas infringen los derechos de propiedad intelectual y devalúan las marcas registradas.
En sus argumentos, los fabricantes de cigarrillos dijeron que el gobierno podría beneficiarse injustamente de la ley al utilizar las envolturas como plataforma para la promoción de su propio mensaje sin indemnizar a las tabacaleras.
Según la constitución australiana, el gobierno sólo puede adquirir la propiedad de otros en "condiciones justas".
El tribunal, que ordenó a las tabacaleras pagar los derechos correspondientes al gobierno, no difundió de inmediato los considerandos de su fallo y los mismos serán hechos públicos en fecha posterior antes de que termine el año.
El portavoz de British American Tobacco, Scott McIntyre, expresó el malestar de la compañía por el fallo, aunque informó que la misma acatará la ley.
La portavoz de Imperial Tobacco, Sonia Stewart, dijo en un comunicado que "una envoltura llana sencillamente proveerá la ruta del plan a los productores piratas. "La legislación facilitará y hará más barato a los falsificadores su actividad al disponer exactamente la presentación del producto", apuntó.




