Cortesía de Odebretch, aterrizó Lula en la cinta costera. Y en París, el representante oficial brasileño salió en defensa de la fase tres. La versión oficial/Odebretch, aseguró, goza de “nuevos elementos” que deben ser conocidos por el Comité de Patrimonio Mundial. ¡Qué miedo! Nos tiene en ascuas. ¿Cuáles son esos “nuevos elementos”? Es un partido complicado, en el que uno de los entrenadores –en este caso, brasileño– pide tiempo para elucubrar la próxima jugada. ¿Cuándo entregará esos “nuevos elementos”?
Lula pone en la Presidencia de Brasil a su postulada, Dilma Rousseff. Dilma dicta pauta a su embajador en la Unesco. Embajador se informa de viaje de Lula a Panamá invitado por Odebretch. Un círculo de cuidado.
Sobre tácticas, todas están inventadas. Un diplomático hondureño activa en París la fórmula “sí, pero no” para la retoma del proyecto de construcción de un aeropuerto en las inmediaciones (17 km) del sitio maya de Copán, proyecto que ronda aquel comité desde hace cuatro años y que ya fue rechazado. Es el cuento interminable garciamarquiano del gallo capón. “No hemos decidido construir nada, todavía, pero tenemos la intención de construir algo”, razona el hondureño. Desgrana entonces una tanda semántica: aeródromo, pista, aeropuerto. Vamos bien.
Dios salve a Copán y a San Felipe. Sobre nuestra vieja ciudad, de 338 años, pesa un sino como si todos los difuntos que la rondan pretendieran exorcizarla con un relleno que la desnaturaliza, y como si un fantasma la amenazara con una espada desenvainada más grande que la de Damocles. Antes de que el iracundo fantasma actúe, debemos ponernos de acuerdo autoridad, sociedad civil, mundo intelectual y empresa privada. Seamos vigilantes de aquello que trae entre manos Odebretch y no desdeñemos a sus representantes dentro del propio Comité de Patrimonio Mundial.
A luz de la reunión anual del Comité, de 21 Estados, existe un empate. Esa cita se celebró en París porque fue desestimada la sede prevista, Baréin, zarandeada por la complicación política, que es moneda corriente en esa y otras naciones árabes. Integran el comité México, Brasil, Rusia, Estonia, Francia, Suiza, Suecia, China, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Baréin, Irak, Tailandia, Nigeria, Mali, África del Sur, Etiopía y Australia. Si bien no se aprobó una resolución específica, sí fue solicitada la suspensión de la fase tres de la cinta costera hasta tanto no sean presentados los estudios de impacto patrimonial –solo han sido producidos aquellos de carácter ambiental–, según las distintas opciones para unir la Avenida Balboa con El Chorrillo (túnel, relleno, carretera de circunvalación). El plazo para entregarlos es de seis meses.
El comité se reunirá dentro de un año, examinará el estado de los sitios y determinará si los incluye en patrimonio en peligro, como establece un proyecto de resolución que no fue discutida. La representación oficial panameña admitió no haber producido las evaluaciones de impacto patrimonial demandadas y mostró voluntad para recibir la ayuda técnica correspondiente. El conjunto de Panamá La Vieja y el Casco Antiguo integra la lista de 911 sitios de patrimonio mundial inscritos, según la Convención de Patrimonio Mundial, que cumplirá 40 años en 2012 y ha sido ratificada por 187 Estados. Panamá se adhirió a ella el 16 de noviembre de 1972.


