ROLANDO CABALLERO NAVARRETE Hace ya algunos años se publicó un artículo escrito por este servidor, para esta misma celebración (La Prensa 19/6/2005) hoy, con un poco más de experiencia en las lides de ser padre, me atrevo a hacer lo que pudiese ser la segunda parte.
Tal como hace cinco años, nos encontramos inmersos en discusiones de tipo político, sindical, gremial y con amenazas de huelgas y paros en todos los sectores, situaciones como estas pareciera que, cíclicamente, empañan lo que debería ser la celebración del Día del Padre. La costumbre de celebrar este día el tercer domingo de junio, siempre le ha quitado vistosidad, puesto que para muchos pudiese pasar como un domingo más, a diferencia del Día de la Madre que al tener una fecha exacta en el calendario marca una diferencia notable en cuanto a su celebración. Nuevamente sale al tapete por esta fecha el problema de las pensiones alimenticias, en ello y en la responsabilidad de esos padres es que quiero centrar mi atención, porque no encuentro posible que un papá piense que es casi un castigo tener que pagar por los gastos de sus hijos; muchas veces no tienen ni idea de lo que cuesta la educación, el vestido, la vivienda y la alimentación de los hijos que procrearon, consciente o inconscientemente. La verdad es que la cercanía que uno pueda tener con sus hijos le garantiza, no solo el ser un buen padre, sino ser un mejor hijo. Si uno no comprende o no quiere comprender las necesidades de quienes nos necesitan, nunca podremos mejorar como personas dentro de una sociedad. No importa cuántas leyes se hagan o cuántas veces nos envíen detenidos por no pagar las benditas pensiones, con ellas solo ayudamos a palear una de las muchas necesidades de los hijos. La necesidad de afecto, comprensión y apoyo no la da el cheque que le quitan o el regalo que le mandas en la Navidad, hace falta el contacto con la realidad que vive el niño, niña o adolescente. Queremos que el Estado los eduque, pero no comprendemos que quienes deben educarlos somos nosotros, el Estado solo instruye. Podemos hablar de miles de métodos para el cobro de las pensiones, inclusive convertirlo en un crédito a favor de quien debe recibir la pensión y pasarlo a la APC, pero eso no mejorará el sistema. Quienes no quieran o no puedan pagar el monto establecido encontrarán la forma de desvincularse, por ello hay que crear sistemas que conciencien a los padres o madres que deban cubrir una pensión alimenticia a que es un derecho del menor, y no como muchos dicen: “es que toda mi plata se va en la pensión”. Así termino, pidiéndoles que sean conscientes con las necesidades de sus hijos y que pasen “feliz Día del Padre”.


