Monday, May 21st

Actualizado a las05:23:25 PM GMT

You are here:

Aquí hay libertinaje de expresión. Víctor J. Fábrega V.

E-mail Imprimir PDF

Efectivamente, en Panamá lo que existe es un total y absoluto libertinaje de expresión. Cualquiera, incluyendo los que cacarean basados en “me dijeron que dicen que dijo”, siembran dudas, si no es que acaban con la reputación de cualquiera, la mayoría de las veces sin razón y sin consecuencias para el bochinchoso.

Es molesto y desagradable, para toda la población, ver cómo algunos pocos le dan prioridad y el máximo despliegue a este tipo de noticia que repiten muchas veces, como si intentaran hacerlas verdad a base de insistencia. No solo son los bochinches; le dan prioridad a las noticias negativas, dejando las positivas en una esquinita, cuando justamente debiera ser lo contrario, puesto que tenemos tantas cosas buenas. En este ambiente noticioso negativo, los faltos de imaginación, los mal informados, los que se oponen a todo, los que tienen agendas ocultas y los que buscan venganza o tienen motivos políticos se hacen tremendo daño a ellos mismos y al país, pues espantan a los turistas y a los posibles inversores.

El daño no acaba allí, los panameños, por lo general, alegres, optimistas, entusiastas y emprendedores, se pueden amargar algunos ante el panorama tan negativo que se pinta para mal de todos los que vivimos en este privilegiado país.

El infractor a la ley, probado, debe ser sancionado. Los medios noticiosos debieran balancear las noticias por su propio bien. ¡Es bueno el culantro, pero no tanto! En el mundo siempre ha habido buenos y malos tiempos y los habrá para siempre, mientras haya seres humanos sobre la Tierra.

Los tan criticados problemas de tránsito que sufrimos desde hace décadas aumentarán en los próximos dos o tres años, pero cuando se termine, el Metro, el Metro Bus, los pasos elevados y otras obras básicas de infraestructura, mejorarán muchísimo.

Ahora mismo estamos en un período de bonanza económica que, sin duda, acelerará nuestro despegue. En los países civilizados, los quejosos protestan cuanto quieren, pero sin afectar a terceros y sin cierres de vías, porque si lo hacen son sancionados con penas de cárcel y/o multas. El derecho de toda persona solo llega hasta donde empieza el derecho del prójimo. ¡Cuán aburrido sería este mundo si todo fuera perfecto! Luchemos por las cosas buenas, evitemos las malas y hagamos lo mejor posible.

Secured Encrypted System by MicroKey Security