Desde hace ya 10 años, las proyecciones de connotados científicos reflejan la realidad actual del calentamiento global: reducción de especies y ecosistemas, cambio climático y escasez de recursos naturales, principalmente de agua, a nivel mundial.
Hoy, que celebramos el Día mundial de la Tierra, quisiera felicitar a todos los ciudadanos que vivimos en este hermoso planeta, por las acciones que diariamente llevan a cabo para educar y ayudar a preservar los recursos naturales que pertenecen a todos los ciudadanos. Su labor es digna de imitar; ellos son la semilla para el próximo periodo de renacimiento ecológico.
Quisiera convocar a todos los tomadores de decisiones, los padres y madres de familia, a los directores de colegios, escuelas y universidades, a los empresarios de grandes, medianas y pequeñas empresas, a los empresarios independientes, al abogado, al dentista, al médico, al artista, al chichero, al raspadero, al taxista, al chofer de bus, al obrero de la construcción, a los profesores y maestros, a los estudiantes de todos los niveles y a todos los hombres y mujeres nuevos en Panamá, para que lleven a cabo pequeñas, pero significativas, acciones dentro de sus círculo de influencia a fin de preservar nuestro medio ambiente. Por ejemplo, disminuyendo nuestro consumo innecesario de bienes y recursos naturales, generando menos basura y contaminación, utilizando nuestros autos más eficientemente, comprando equipos electrónicos eco amigables, empleando bolsas reutilizables para sus compras en general, separando los desechos tóxicos de la basura común, reciclando plásticos, aluminio, papel, cartón y vidrio; sembrando un árbol o más cuando sea posible.
Aplicando estas ideas en sus empresas, lugares de trabajo, de estudio y en sus hogares, podremos aportar a la reducción de los impactos ambientales, de nuestra vulnerabilidad a los desastres naturales y de nuestra huella ecológica.
Un análisis de los ciclos de vida en los procesos de las empresas permitirán determinar dónde y cómo contaminan más e implementar medidas de mitigación directa e indirecta, al igual que cambios tecnológicos en sus procesos de producción, que harán una gran diferencia en los resultados que obtienen como empresas productivas de bienes y de servicios, permitiendo ahorros significativos y menores emisiones de contaminantes al medio ambiente. Esto traerá ganancias para todos.
Al personal técnico de instituciones tan relevantes como la Autoridad Nacional del Ambiente, la Caja de Seguro Social y el Ministerio de Salud, solo por mencionar algunos, les recuerdo que es imperativo que continúen su trabajo de recabar y divulgar información; además de proponer soluciones a sus jefes sobre los aplastantes problemas nacionales de salud pública y medio ambiente. Es necesario mantener al día el inventario nacional de contaminantes e implementar acciones para su recuperación y eliminación. No esperemos 40 años, antes de actuar.
Al Sr. Presidente, a nuestros diputados, alcaldes, representantes y al consejo de ministros les invito a ser parte de la solución de los grandes problemas ambientales que enfrentamos hoy y de los que enfrentaremos en el futuro inmediato; problemas que tienen que ver mucho con nuestra falta de acción, no con nuestra incapacidad técnica o económica.
Los recursos están disponibles, ahora solo falta su comprensión de los hechos y su voluntad política para hacer las leyes y asignaciones de recursos y responsabilidades necesarias para resolver algunos de los problemas que enfrentamos como sociedad y dejar, entre todos, una menor huella ecológica.


