El Parque Natural Metropolitano es un área protegida creada mediante la Ley 8, que estableció cómo se conformaría el ente administrador y las funciones atribuibles a éste por medio de la Asamblea Nacional en el año 1985, y lo definió como un sitio propicio para la conservación, investigación, educación y recreación de la población panameña. Durante estos 26 años el patronato que lo dirige ha trabajado de forma consistente para apoyar al personal en la ejecución de los programas que posee el parque, desarrollando actividades de educación ambiental con los estudiantes de todos los niveles y atendiendo a los miles de turistas, tanto nacionales como extranjeros, que lo visitan. De esta forma se ha convertido en uno de los sitios naturales más visitados, logrando un incremento del 35% en la visitación para el año 2010.
En los últimos tres años el Programa de Monitoreo de la Efectividad del Manejo de la Áreas Protegidas realizado por la Autoridad Nacional del Ambiente y Fundación Natura, ha calificado al parque con los mayores puntajes a nivel nacional, mostrando el esfuerzo del equipo de profesionales y de amigos preocupados en mantener esa joya de la ciudad. Es necesario recalcar que países como República Dominicana, con el Parque Mirador Norte, y El Salvador, con el Parque Bicentenario de San Salvador, han solicitado al Patronato del Parque Natural Metropolitano y a sus colaboradores la asesoría para utilizar su modelo de administración y manejo.
Son de acceso público los resultados de todas las investigaciones científicas realizadas en el bosque del Parque Natural Metropolitano de las cuales surgen maravillas desconocidas para la ciencia, como el díptero recientemente descubierto y bautizado con el nombre de Megaselia metropolitanoensis.
Estos alcances han sido posibles gracias al trabajo arduo de miles de personas que entienden la importancia de un área natural dentro de una ciudad y de los servicios ambientales que ofrece.
Para los pocos conocedores de la planificación en las áreas protegidas, que se crean por ley, estas no son montañas verdes inaccesibles. Cada área protegida cuenta con un plan de manejo que define las actividades cónsonas con los usos del suelo de cada espacio natural dentro de sus límites; esto permite planificar la creación de senderos, estructuras y demás atractivos que son el deleite de todos los usuarios.
Hay que hacer énfasis en que no son los llamados supuestos grupos ecologistas los que imponen criterios, marginan el uso y acceso de las áreas protegidas, sino que cualquier persona –con suficiente conocimiento– del ámbito legal, de las tendencias mundiales y de la conservación efectiva de los ecosistemas naturales, sabe que los lineamientos en el manejo de las áreas de conservación están dados a nivel mundial y nacional, diseñados por expertos, no por personas caprichosas.
El Parque Natural Metropolitano cumple con todas las leyes de la República de Panamá, al igual que todas las áreas protegidas del país, con la diferencia de que los visionarios que lo crearon establecieron la administración, bajo la figura de un patronato que por 26 años ha mantenido el parque lejos de los intereses políticos y económicos.
Cada uno de los miembros del patronato posee los mismos deberes y responsabilidades, sin que prevalezca uno más que otro, tomando sus decisiones por mayoría, desarrollando un trabajo ad honórem que no se ha detenido a lo largo del tiempo.
En el marco del Año Internacional de los Bosques, invitamos a la ciudadanía a reflexionar sobre su conservación e, igualmente, a conmemorar el Día Mundial de la Tierra, recordando la importancia de la conservación de los recursos naturales para la sobrevivencia de la vida en este planeta.


