DAVID DJEMAL H. En reciente visita a Israel nuestro Presidente hizo una declaración que generó una serie de reacciones en la opinión pública. Algunos dijeron que no fueron diplomáticas, otros dijeron que no sabía nada de historia, otros dijeron que si los panameños siempre hemos sido neutrales para qué meternos en asuntos que no nos competen. Martinelli declaró: “Panamá siempre estará al lado de Israel en aprecio por ser el guardián de la capital del mundo, Jerusalén”.
El viaje del presidente Martinelli fue con objetivos económicos y no políticos, en los cuales se buscó desarrollar iniciativas de cooperación que le permitirán a Panamá mejorar en campos como agricultura, aviación, turismo, educación y tecnología; se habló de un tratado de libre comercio, de la apertura de vuelos directos, tratados para evitar la doble tributación y hasta de la posibilidad de realizar una reunión conjunta de gabinetes como lo ha hecho Israel con Italia y Alemania. Pienso que las declaraciones del Presidente fueron atinadas y de ninguna manera políticas, y voy a explicar por qué. Jerusalén fue fundada por el rey David aproximadamente mil años a. C. y ha sido la capital judía desde entonces, aunque no siempre bajo dominio judío. A través de la historia Jerusalén ha sido destruida 2 veces, atacada 52 veces, capturada y recapturada 44 veces. Tiene una historia de múltiples imperios y países que han querido dominarla y siempre ejercer su influencia político-religiosa a los habitantes de la misma. En 1967 se logra la reunificación de la ciudad y por primera vez en toda su historia Jerusalén logra aperturarse al mundo como nunca antes lo había hecho. Israel garantiza al mundo una libertad religiosa de la que nunca antes gozó la ciudad. Las tres grandes religiones monoteístas, cristianos, judíos y musulmanes tienen historia ligada a la ciudad. Durante la ocupación jordana los judíos no podían ir al Muro de las Lamentaciones. Durante la ocupación árabe los cristianos fueron expulsados de la ciudad. Durante la ocupación de los cruzados los judíos y musulmanes fueron masacrados. Solo bajo la custodia de Israel todas las religiones han podido ejercer plena libertad de culto, respeto y protección a sus lugares santos. No existe hoy en el mundo país ni organización que pueda garantizar una mejor estabilidad a la ciudad. Jerusalén es la capital de Israel, pero también es la capital del mundo entero. Otro tema que se ha comentado es el récord de votación en la ONU que está llevando Panamá en los temas relacionados a Israel. Panamá tradicionalmente ha votado con el bloque de países latinoamericanos que eligen una posición cómoda de votar con la mayoría, no importa qué es lo que se esté debatiendo. Como en la ONU existe una gran cantidad de países árabes y musulmanes siempre las resoluciones en contra de Israel son aprobadas. Esto incluye a los países que tienen políticas anti Estados Unidos y por Estados Unidos ser un aliado de Israel automáticamente estos países votan en contra de Israel. Por ende, Panamá en el pasado ha votado 100% en contra de Israel. Me pregunto: ¿Esto es neutralidad? ¿Esta es la neutralidad que queremos los panameños? ¿Votar sin criterio? Según nuestro embajador en la ONU, el presidente Martinelli decidió evaluar profundamente el contenido de las resoluciones antes de votar y tomar las decisiones de la forma más justa posible. En este periodo, 10 votos han sido a favor de Israel y 5 a favor de Palestina. Debo decir que no soy fan de todo lo que hace nuestro Presidente; en muchas cosas estoy de acuerdo y en otras no, pero pienso que en estos dos temas el Presidente ha demostrado inteligencia, valentía, justicia y determinación.


